Miércoles de la 4º semana de Pascua

La palabra de Dios, hoy, nos invita a caminar bajo la luz de Dios, dejando que Él ilumine nuestra verdad más profunda con misericordia. Santa Catalina de Siena aparece como modelo de humildad, valentía y amor a la Iglesia, porque supo vivir unida a Cristo y servir desde esa intimidad. La Palabra nos recuerda que Dios perdona, cura y sostiene nuestra fragilidad. Jesús nos llama a acercarnos a Él con nuestros cansancios y agobios, para encontrar descanso en su corazón manso y humilde.

Para orar: ¿Qué parte de mi vida necesita hoy ser iluminada por la luz misericordiosa de Cristo?

Oración final

Señor Jesús,
luz que ilumina nuestras tinieblas
y descanso de los cansados,
acoge hoy nuestra vida tal como es.

Danos un corazón humilde y pequeño,
capaz de reconocer su fragilidad
y de confiar siempre en tu misericordia.

Como Santa Catalina de Siena,
enciende en nosotros el amor a tu Iglesia,
el deseo de servir a los hermanos
y la valentía para construir paz y comunión.

Enséñanos a descansar en tu corazón
manso y humilde,
para caminar en tu luz
y vivir cada día con esperanza.

Amén.