Martes de la III semana de Pascua

A lo largo del día, muchas situaciones no dependen de nosotros, pero sí depende nuestra actitud interior. Podemos reaccionar desde el miedo, el control o el cierre… o dar un pequeño paso de confianza y apertura. No hace falta entenderlo todo, basta con no endurecer el corazón y permitir que Dios actúe en lo que vivimos. Ahí empieza una forma nueva de sostener la vida en Dios

¿En qué situación concreta estoy llamado hoy a dejar de resistirme y a abrirme a Dios con más confianza?