Muchas veces vivimos buscando sentido sin darnos cuenta de que Dios ya ha salido a nuestro encuentro. Como el etíope, necesitamos reconocer que no lo sabemos todo y dejarnos guiar. La fe crece cuando pasamos de entender a decidir, de escuchar a dar un paso. Y se confirma en algo muy concreto: una alegría interior que nace de sabernos acompañados y alimentados por Cristo.
¿Qué puedo hacer hoy, de manera muy concreta, para acoger a Cristo y vivir en su amor?
