NO COGIERON NADA
Homilía – Viernes de la Octava de Pascua Hoy el Evangelio nos lleva a la orilla del lago, a un amanecer sencillo, cotidiano, casi silencioso. La liturgia nos muestra algo muy hermoso: el Resucitado entra también en la vida ordinaria. Se hace presente en una noche de trabajo estéril, en la fatiga de unos hombres
