Lunes 9ª semana del Tiempo Ordinario.

La Palabra del lunes nos recuerda que la fe recibida está llamada a madurar en una vida fecunda. San Pedro nos habla de una participación real en la vida de Dios, que se expresa en honradez, criterio, constancia, piedad y amor. El Evangelio de la viña nos ayuda a reconocer que todo cuanto somos y tenemos nos ha sido confiado por el Señor. Vivir como administradores agradecidos nos libera de la apropiación y nos abre al fruto que Dios espera. San Justino nos anima a buscar la verdad con humildad y a confesar a Cristo con una vida coherente.

Pregunta para la oración: ¿Qué fruto concreto está esperando hoy el Señor de la viña de mi vida?

Oración final

Señor Jesús,
Hijo amado enviado por el Padre,
hazme vivir con gratitud todo lo que he recibido.
Que mi fe crezca en obras,
que mi corazón permanezca fiel
y que mi vida dé frutos de amor.
Enséñame a buscar la verdad como san Justino
y a entregarme cada día con humildad y confianza.

Amén.