Domingo 6º de Pascua

En este VI Domingo de Pascua, Jesús nos promete que no nos dejará huérfanos y que nos enviará el Espíritu Santo, el Defensor. La fe cristiana no es vivir solos ni apoyados únicamente en nuestras fuerzas, sino dejarnos acompañar y transformar por Dios. Cuando el Evangelio llega al corazón, como en Samaría, nace una alegría profunda. Amar a Cristo es guardar su palabra y dar razón de nuestra esperanza con mansedumbre, respeto y buena conciencia.
¿Vivo mi fe como quien se sabe acompañado por el Espíritu, o como quien camina solo?

Oración

Señor Jesús,
tú nos has prometido que no nos dejarás huérfanos.
Envía sobre nosotros tu Espíritu Santo,
renueva nuestra fe, fortalece nuestra esperanza
y enséñanos a amarte guardando tu palabra.
Haznos testigos alegres de tu Evangelio,
con mansedumbre, respeto y buena conciencia.
Amén.