La Palabra de Dios nos recuerda que la comunidad cristiana crece cuando sabe discernir unida, escuchar con humildad y buscar juntos la voluntad de Dios.
La primera Iglesia afrontó sus dificultades sin romper la comunión, dejándose guiar por el Espíritu y por los apóstoles. El Evangelio nos lleva a la raíz de toda fecundidad: permanecer unidos a Cristo como los sarmientos a la vid.Sólo desde esa unión nacen frutos verdaderos de paz, servicio, paciencia, perdón y comunión.
Para orar: ¿Qué necesito cuidar hoy para permanecer más unido a Cristo y dar fruto abundante?
Oración
Señor Jesús,
vid verdadera y fuente de vida,
ayúdanos a permanecer unidos a Ti
en la oración, en la Eucaristía
y en la fidelidad de cada día.
Danos un corazón humilde
para discernir tu voluntad,
escuchar a los hermanos
y cuidar siempre la comunión.
Poda en nosotros todo aquello
que impide dar fruto,
y haz que nuestra vida
sea signo de paz, servicio, alegría
y amor para los demás.
Amén.
