LECTIO DIVINA sábado 2º de Pascua
1. LECTIO – ¿Qué leo?
“Soy yo, no temáis.”
La Palabra nos muestra a Jesús acercándose en medio del mar agitado.
No elimina la noche, pero se hace presente en ella.
¿Qué frase resuena hoy con más fuerza en mí?
2. MEDITATIO – ¿Qué me dice?
También yo vivo momentos de incertidumbre:
- dudas,
- cansancio,
- situaciones que no controlo.
A veces intento resolverlo todo solo,
otras me cierro o me inquieto.
La Palabra me invita a algo distinto:
reconocer una presencia en medio de lo que vivo.
- ¿Cuál es hoy mi “mar agitado”?
- ¿Dónde siento miedo o inseguridad?
- ¿Dejo espacio a Dios en esa situación?
3. ORATIO – ¿Qué le digo a Dios?
Señor,
cuando no entiendo lo que ocurre,
cuando siento que la vida se vuelve difícil,
me cuesta confiar.
Acércate a mi noche,
entra en mi inquietud,
y háblame al corazón.
Repite en mí tu palabra:
“Soy yo, no temas”.
Enséñame a confiar en tu presencia.
Amén.
4. CONTEMPLATIO – ¿Qué contemplo?
Imagino el mar en la noche.
Las olas, el viento, la oscuridad.
Y en medio, una presencia que se acerca.
No digo nada.
Solo dejo que esa imagen repose en mí.
No estoy solo.
5. ACTIO – ¿A qué me compromete?
Hoy doy un paso concreto:
- vivir una dificultad con más calma,
- no dejarme llevar por el miedo,
- recordar a Dios en medio del día,
- confiar en una situación que no controlo.
La fe comienza cuando dejo entrar a Dios en mi noche.
