La Palabra del miércoles nos invita a recibir con gratitud la herencia de la fe y a vivirla desde la mirada de Dios. Eliseo recoge el manto de Elías y acepta continuar una misión que le precede. En el Evangelio, Jesús nos conduce al secreto del corazón, donde la limosna, la oración y el ayuno encuentran su verdad. La vida espiritual madura cuando busca agradar al Padre y se libera de la necesidad de reconocimiento. La fidelidad humilde convierte lo recibido en una semilla fecunda para otros.
Pregunta para la oración: ¿Qué herencia de fe he recibido y cómo puedo vivirla hoy con mayor sencillez y verdad?
Oración
Señor,
gracias por las personas que me han transmitido la fe.
Ayúdame a cuidar ese don
y a vivirlo con humildad ante tu mirada.
Purifica mis intenciones,
haz sincera mi oración
y discreta mi caridad.
Que mi vida continúe tu obra
y deje en otros una huella de esperanza.
Amén.
