CON LA VERDAD POR DELANTE

La Palabra del martes nos muestra que la verdad puede abrir un camino de conversión incluso en un corazón endurecido. Elías denuncia la injusticia de Ajab, y el rey reconoce su culpa con humildad. El salmo nos enseña a acudir a Dios diciendo: «Misericordia, Señor, hemos pecado». En el Evangelio, Jesús lleva esta conversión hasta el amor a los enemigos y la oración por quienes nos han herido. La misericordia recibida se convierte así en una nueva manera de mirar y de responder.

Pregunta para la oración: ¿A quién necesito presentar hoy ante Dios para aprender a mirarlo con un corazón más libre y misericordioso?

Oración

Señor,
dame humildad para reconocer mis faltas
y valentía para acoger tu verdad.
Sana en mí el rencor,
abre mi corazón al perdón
y enséñame a rezar por quienes me han herido.
Que tu misericordia transforme mis relaciones
y me haga vivir como hijo tuyo.

Amén.