CONFÍA

La Palabra del XII Domingo del Tiempo Ordinario nos invita a vivir desde la confianza en un Dios que conoce y sostiene nuestra vida. Jeremías descubre la presencia del Señor en medio de la amenaza, y san Pablo anuncia que la gracia de Cristo es más fuerte que la herida del pecado. Jesús repite: «No tengáis miedo», porque cada persona posee un valor inmenso ante el Padre. La fe crece cuando el temor deja paso a la certeza de sabernos acompañados. Desde esa confianza, el discípulo puede dar testimonio con serenidad.

Pregunta para la oración: ¿Qué miedo necesito poner hoy en manos del Padre para vivir con mayor libertad y confianza?

Oración final

Señor Jesús,
sostén mi corazón cuando llegue el miedo.
Recuérdame que el Padre conoce mi vida
y cuida de mí con amor.
Hazme vivir desde tu gracia,
afrontar las pruebas con serenidad
y dar testimonio de ti con fidelidad.
Que tu presencia sea mi fuerza
y tu promesa, mi esperanza.

Amén.