LECTIO DIVINA martes de la II semana de Pascua
1. LECTIO – ¿Qué leo?
El Evangelio nos invita a “nacer de lo alto”.
La vida más profunda no se fabrica, se recibe.
Hay una dimensión de la existencia que no depende solo de nuestras fuerzas.
¿Qué palabra o idea me toca hoy con más fuerza?
2. MEDITATIO – ¿Qué me dice?
Muchas veces vivo como si todo dependiera de mí:
decisiones, resultados, equilibrio, sentido.
Y, sin embargo, experimento límites:
cansancio, fragilidad, incertidumbre.
La Palabra me abre a otra posibilidad:
vivir desde lo recibido, no solo desde lo construido.
- ¿Dónde intento controlarlo todo?
- ¿Qué parte de mi vida me cuesta confiar?
- ¿Estoy dispuesto a dejar espacio a Dios?
3. ORATIO – ¿Qué le digo a Dios?
Señor,
me cuesta soltar el control,
me cuesta aceptar mis límites,
me cuesta confiar.
Y, sin embargo, deseo vivir de otro modo.
Enséñame a recibir la vida como don,
a abrirme a Ti en lo que no comprendo,
a descansar en lo que Tú haces en mí.
Hazme nacer de lo alto,
desde Ti.
Amén.
4. CONTEMPLATIO – ¿Qué contemplo?
Permanezco en silencio.
Imagino mi vida sostenida,
no solo por mis fuerzas,
sino por una presencia que me precede y me sostiene.
Dejo que esta verdad repose en mí:
no todo depende de mí.
5. ACTIO – ¿A qué me compromete?
Hoy elijo un gesto concreto:
- confiar en algo que no controlo,
- aceptar un límite sin ansiedad,
- vivir una situación desde la calma,
- dejar espacio a Dios en mi día.
Vivir desde el don transforma la manera de estar en la vida.
